Nuevos registros de especies de Coelomycetes en suelos de Cuba

  • Yamilka Pérez Bocourt Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal
  • Jorge R. Palacios Atencio Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal
  • María Ofelia López Mesa Instituto de Investigaciones de Sanidad Vegetal

Resumen

Una importante representación dentro de la biota del suelo lo constituyen los hongos, que participan en la descomposición de la materia orgánica y contribuyen a su fertilidad [Elíades et al., 2004]. Dentro de los hongos de suelo se encuentran especies de varios grupos [Domsch et al., 1980; 1993]. Aunque se han realizado en Cuba algunos estudios sobre la diversidad de hongos del suelo como los de Parrado (1956) y Delgado (2003), este es un tema insuficientemente estudiado. Estos autores encontraron mayoritariamente representantes del grupo hifomicetes y en ecosistemas naturales. Se realizó un estudio para determinar la diversidad de hongos en suelo ferralítico rojo dedicado a los cultivos de Nicotiana tabacum L., Arachis hipogea L. y Sorghum bicolor (L.) Moench en la provincia de La Habana. Las muestras fueron procesadas según la metodología de lavado de suelo de Parkinson y Williams (1961). Las partículas se sembraron en agar extracto de malta al 2%, enmendado con antibióticos (sulfato de estreptomicina 0,50% y cloranfenicol 0,25%). Para la determinación de las especies se utilizaron las claves taxonómicas de Sutton (1980) y Domsh et al. (1993). Se registran por primera vez para suelos de Cuba tres especies de Coelomycetes: Colletotrichum gloesporioides, Phoma glomerata y Lasiodiplodia theobromae. La primera aislada de suelo de sorgo, la segunda de tabaco y la última a partir de tabaco y maní. A continuación se describen e ilustran estas tres especies. Colletotrichum gloesporioides (Penz.) Sacc. Colonias variables, blancas a grisáceas, frecuentemente con presencia de esclerocios. Conidiomas acervulares, separados o confluentes. Setas de color pardo oscuro, de ápice agudo, de hasta tres septos hasta 140 µm de largo. Células conidiógenas enteroblásticas, fialídicas, cilíndricas. Conidios cilíndricos, sin septos, hialinos, gutulados, de 10-15 µm x 3-4 µm. Apresorios clavifomes o ligeramente irregulares, de color pardo mediano, de 9-20 x 4-11 µm. Esta es una de las especies más comunes del género [Sutton, 1980]. Se ha aislado con frecuencia en Cuba sobre varios sustratos como Anacardium occidantale Lin. (marañón) [Cardín, 1915], Annona cascarilloides Wright (anoncillo) [Siedel, 1976), Annona muricata L. (guanábana) [Arnold, 1986] y Capsicum frutescens L. (ají picante) [Urtiaga, 1986], mientras que Tomás et al. (1997) lo informan como plurívoro, y Minter et al. (2001) notifican su presencia sobre varias especies, aunque anteriormente no se había registrado en suelo. Lasiodiplodia theobromae (Pat.) Griffon & Maubl. Micelio inmerso o ramificado septado, ramificado de color chocolate oscuro. Conidioma eustromático inmerso o superficial, agregado o confluente, globoso, pardo oscuro, uni o multilocular; pared del conidioma pardo oscura, gruesa, con células en textura angularis. Células conidiógenas holoblásticas, determinadas, discretas, cilíndricas, hialinas, no percurrentes, sin proliferaciones simpodiales, formadas a partir de células del revestimiento de la pared interna del conidioma. Conidios acrógenos de 17,50-22,50 µm x 10-12,5 µm, hialinos cuando jóvenes; al madurar los divide un septo medio pardo oscuro, base truncada, pared gruesa con estrías longitudinales. Paráfisis hialinas, cilíndricas, septadas. Muy conocida por su patogenicidad en Theobroma cacao L. (cacao), en Cuba se ha encontrado sobre este hospedante y otros como Annona muricata L. (guanábana) y Calocarpum sapota (Jacq.) Merr. (mamey colorado) [Arnold, 1986]. También se ha informado sobre Saccharum sp. [Zayas, 1969], mientras que Urtiaga (1986) y Minter et al. (2001) informan su presencia sobre varias especies de plantas. Phoma glomerata (Corda) Wollenw. & Hochapfel. Micelio inmerso ramificado, septado hialino o pardo pálido, conidioma picnidial. La formación del picnidio, el tamaño y la pigmentación son muy variables. La forma y el tamaño de los conidios y las clamidosporas están influenciados por la relación C-N, el medio y la edad del cultivo. Micelio aéreo más o menos denso en dependencia del aislamiento. Conidios de 5-9 x 2,5-3 µm, con frecuencia ligeramente curvos, de lo contrario rectos o cilíndricos, más delgados hacia la base, usualmente bigutulados. Clamidosporas pardas, catenuladas, semejantes a conidios de Alternaria, con septos transversales y longitudinales. A pesar de estar considerada como una especie de suelo, en Cuba no existen referencias de su aislamiento a partir de este sustrato, aunque se ha encontrado sobre Saccharum sp. híbrida según Mena et al. (1995) y en ramas y frutos de Citrus sp.
Publicado
2007-12-12
Sección
Comunicaciones cortas

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